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No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy.

26.9.10

llego mi hora


Su hora estaba a punto de llegar, nunca dejaba nada para después, era impaciente, recogía y limpiaba continuamente, ni siquiera miraba lo que comía, moriría pronto, mejor morir feliz.
El problema era otro, su marido falleció años atrás, vivía sola. Sus hijos vivían cerca pero nunca la visitaban, su hijo tenia una familia y su hija la odiaba. Aun recordaba cuando su madre era anciana, la odiaba con todas sus fuerzas por hacerla perder el tiempo, era incapaz de comprenderla. Pero ahora sentada en el sofá de una casa vacía y fría, lloró por su madre, en el fondo sabía que merecía morir sola. Había tratado tan mal a su madre… solía verla como un mueble, un estorbo, ahora el estorbo era ella.
Murió sola, pero cuando su alma joven y hermosa abandonó su arrugado cuerpo, su madre estaba allí pues, al igual que ella con sus hijos, entendía que no lo hubiera comprendido y la perdonó antes de enfadarse. Tambien estaba su marido, y sus amigos y todos aquellos que fueron importantes en su vida...